El Futuro Promisorio (Cesar Miguel Rondon)

Fuente: http://www.cesarmiguelrondon.com/opinion-2/editoriales/futuro-promisorio/

En el día de ayer El Nacional destacaba esta noticia: “Crisis política disparó interés de venezolanos en asilarse en Estados Unidos porque temen persecución y violencia. La Asociación Americana de Abogados de Inmigración del Sur de la Florida ha recibido en los últimos dos meses, diez llamados al día de personas que buscan la medida de protección. Antes solo recibían entre cinco y diez llamadas al mes”. ¿Qué  pasa con los venezolanos en el exterior? El que busca desesperadamente el asilo entiende que no podrá regresar a su país, sopena de perderlo. Y los otros, sin buscar el asilo sino visados más regulares de cualquier tipo,tratan de abrirse paso en el exterior, de instalar allí sus familias de las más diversas edades. Es cierto que hemos tenido una diáspora lamentable, penosa, de familias jóvenes, familias de treintañeros cuyos hijos ya no nacen en nuestro territorio sino en el exterior, que tratan de hacer la vida lejos de nuestras fronteras.

¿Qué pasa con estos venezolanos en el exterior? ¿Se olvidan del país? ¿Le dan la espalda al país? No precisamente. Uno suele llevar el país encima, uno suele llevar el país con uno a donde quiera que uno vaya. Creo que los que tratan de desentenderse de Venezuela son muy pocos, la inmensa mayoría la tiene en su día a día, en sus sueños, a la hora de acostarse y a la hora de levantarse, porque siempre les queda alguien aquí, siempre un deseo, un recuerdo, una esperanza. Y es que esta tierra es la nuestra; como alguna vez escuchamos, solo en Venezuela somos más venezolanos.

La pasada semana me tocó compartir con un extraordinario grupo de jóvenes venezolanos en el exterior. Fui invitado a dar el discurso de clausura en el Foro Plan País, en su cuarta edición. Plan País es un foro organizado por estudiantes de postgrado venezolanos en los Estados Unidos. En esta oportunidad lo hicieron en las instalaciones de la Universidad de Columbia, con los auspicios de la misma en la ciudad de Nueva York.

Vinieron estudiantes de todas partes de Estados Unidos y de las más prestigiosas universidades. Allí estaban venezolanos que se especializan en políticas públicas, economía, finanzas, educación, en universidades como Yale, Princenton, Stanford, Harvard, MIT, Georgetown, NYU; venían del sur de la Florida, de Texas, de Georgia, Colorado; en fin, estudiantes de todas partesde ese inmenso territorio que supone los Estados Unidos.

Trabajaron con mucho ahínco en diversas comisiones, como la Comisión de Economía y Finanzas, donde participaron destacados economistas como Alejandro Grisanti y Gustavo García. Otros trabajaron el tema de la educación en el país, logrando propuestas concretas y factibles. Otros trabajaronel tema de la violencia, bajo la coordinacióndel experto en la materia Roberto Briceño León. En otras comisiones, por ejemplo, se habló del problema energético bajo la dirección de Francisco Monaldi, etc. Los más diversos problemas del país, pues, fueron analizados, escudriñados por estudiantes jóvenes, destacadísimos estudiantes de post grado, que tienen en la mira sólo el país. Están en el exterior, son profesionales brillantes que podrían quedarse por mucho tiempo lejos y hacer carrera allá afuera. Pero su centro es Venezuela.

Hubo una pregunta fundamental que rebotó sin cesar en todas las discusiones: ¿van a regresar? La respuesta abrumadora fue positiva.

Me llevaron para que les brindase un discurso esperanzador, pero el esperanzado resulté yo después de ver un porvenir tan promisorio para mi país.

Quiero agradecerles inmensamente a todos los jóvenes que me invitaron a darles un discurso en Columbia, quiero agradecerles por todo lo que me regalaron y brindaron: fe inmensa en el futuro, a pesar de que el presente no lo parezca.